17 Dic Casa Brisa
TIPO | Reforma e interiorismo
UBICACIÓN | Conil de la Frontera
FECHA | Mayo 2024
INTERIORISTA | Noelia Alba Narváez
ARQUITECTA | Pepa Almazo Benítez
Esta vivienda rural ha sido concebida como un refugio que combina la
funcionalidad de una casa contemporánea con la esencia de la arquitectura
mediterránea, evocando la frescura y la calidez de un hogar costero. La idea central
ha sido crear un espacio que no solo sea estéticamente atractivo, sino que también
se sienta en armonía con su entorno natural.
El suelo de microcemento blanco roto es uno de los elementos clave que
contribuyen a esta estética. Este material no solo es altamente duradero y fácil de
mantener, sino que su acabado suave y luminoso refleja la luz de manera efectiva,
ampliando visualmente los espacios y aportando una sensación de amplitud. La
elección del microcemento en un tono blanco roto, en lugar de un blanco puro,
añade un toque de calidez y suavidad, creando un ambiente acogedor que invita a
la relajación.
Las vigas de pino natural, expuestas en el techo, aportan un carácter rústico y
auténtico a la vivienda. Este material, además de ser sostenible, introduce una
textura orgánica que contrasta maravillosamente con la suavidad del
microcemento. Las vigas no solo cumplen una función estructural, sino que
también actúan como un elemento decorativo que enmarca el espacio, evocando
la tradición de las casas mediterráneas donde la madera es un componente
esencial.
El revestimiento de las paredes con mortero de cal es otra decisión significativa en
el diseño. Este material, conocido por su capacidad para regular la humedad y su
durabilidad, se ha aplicado con técnicas que crean un efecto de «aguas», aportando
una textura rica y un color sutil que varía con la luz del día. Este acabado no solo
añade profundidad visual, sino que también conecta la vivienda con la tradición
constructiva de la región, donde el uso de la cal es común y valorado por sus
propiedades estéticas y funcionales.
El mobiliario en roble complementa perfectamente estos elementos, aportando un
toque de elegancia y calidez. La elección de este tipo de madera, con su grano
distintivo y tonalidades cálidas, refuerza la conexión con la naturaleza y el entorno
rural. Los textiles en tonos pálidos, como beiges y grises suaves, se han
seleccionado para mantener una paleta armoniosa y relajante, que no compite con
los elementos arquitectónicos, sino que los realza

